ARTES ESCÉNICAS MODERNAS: SIGLOS XIX y XX Teatro moderno. Bachillerato de artes escénicas. Artes escénicas europeas en los siglos XVIII, XIX y XX


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1 LA ESCENA EUROPEA EN EL SIGLO XVIII En escena europea del siglo XVIII se observan estos grandes factores: 1.- El neoclasicismo dieciochesco. El género teatral se convertirá en uno de los medios más eficaces para la divulgación de las ideas ilustradas entre el público. Su enfoque moral y didáctico estaba al servicio de ese propósito, por lo que la perspectiva es fundamentalmente realista: la verosimilitud es lo que justifica el respeto a las llamadas tres unidades, de forma que la acción se aúna, para no dispersar la atención del público, y que se desarrolle en un solo lugar y en un tiempo lo más reducido posible. Desde la preceptiva neoclásica se reivindica un teatro mayoritariamente escrito en verso, que apuesta por la división de géneros sin que se mezcle lo cómico con lo trágico. Boileau ( ) en Francia e Ignacio de Luzán en España ( ), serán los máximos representantes de la poética clasicista. 2.- Sin embargo, también se produjo una reacción contra el neoclasicismo y un creciente gusto por lo sentimental, debido en gran parte a la aparición de una pujante clase media. Surge así un género escénico peculiar, el drama sentimental, que ocupa un espacio entre la tragedia y la comedia tradicionales. 3.- A lo largo del siglo XVIII nos encontramos ante la pretensión de hacer evolucionar el espectáculo cortesano y aristocrático hacia otros modos más populares, que reflejen en escena los problemas de las masas, con el fin de conseguir que el gran público frecuente las salas de teatro. En ese momento, el organizador de espectáculos pasa a ser un auténtico director de escena, aunque éste otorgara el máximo protagonismo al actor. Por otra parte, la paulatina notoriedad de la ópera colaboró al desarrollo y evolución de mecanismos que otorgaran una apariencia de realismo a acciones como: la simulación de vuelo o la desaparición de escena de los actores. Un claro exponente de esto es el mundialmente famoso teatro de la Scala de Milán, que fue finalizado en 1778 y que representa todo un ejemplo de las enormes dimensiones que eran necesarias para poder ubicar a todo el aparato escénico, la tramoya y a los espectadores. Finalmente, autores como el francés Diderot (Paradoja del comediante) y el alemán Lessing (Dramaturgia de Hamburgo) tratan de sistematizar la profesión y la función social de los actores y comediantes. En el siglo XVIII el teatro siguió modelos anteriores, contando como principal innovación la reforma de la comedia efectuada por el italiano Carlo Goldoni, que abandonó la vulgaridad y se inspiró en costumbres y personajes de la vida real. También se desarrolló el drama sentimental, situado entre la tragedia y la comedia. La escenografía era más naturalista, con un mayor contacto entre público y actores. Los montajes solían ser más populares, atrayendo un mayor público, dejando el teatro de estar reservado a las clases altas. Al organizarse espectáculos más complejos, empezó a cobrar protagonismo la figura del director de escena. Como autores de dramas destacan Pietro Metastasio, Pierre de Marivaux, Beaumarchais y Voltaire. En cuanto al teatro clasicista (separación total de la comedia y la tragedia, las unidades de acción, tiempo y lugar,etc.) destacan en Italia Vittorio Alfieri y Carlo Goldoni; en Alemania, Gotthold Ephraim Lessing y, en España, Leandro Fernández de Moratín y Vicente García de la Huerta. ARTES ESCÉNICAS MODERNAS: SIGLOS XIX y XX Teatro moderno El melólogo o melodrama Era una forma de teatro musical y de gran espectáculo. El término melodrama se refiere a una obra dramática que exagera trama y los personajes con el fin de apelar a las emociones. También puede referirse al género en contextos musicales académicos e históricos para referirse a los dramas de los siglos XVIII y XIX en los que se utilizan música de orquesta o una canción para acompañar la acción. El término proviene de la palabra francesa melodrame, de principios del siglo XIX, que se deriva del griego melos, música, y del francés drame, drama. En el melodrama destacó el italiano Pietro Metastasio (Dido abandonada, Semíramis); también Rousseau escribió un melólogo, Pigmalión. IES Alborán, Almería 1

2 Durante buena parte del siglo XIX los conceptos escenográficos y arquitectónicos del teatro no sufrieron prácticamente cambio alguno. Pero a finales del siglo XIX las reclamaciones de mayor libertad creativa promovidas por los grandes autores románticos derivaron a realizar un replanteamiento del este arte dramático en todos sus aspectos. Un buen ejemplo de ello fue la construcción en 1876 del colosal teatro Festspielhaus de Bayreuth, en Baviera (Alemania). Se erigió bajo las recomendaciones del famoso compositor y dramaturgo Richard Wagner. Este teatro supuso la primera escisión arquitectónica y conceptual con respecto al modelo de teatros a la italiana: - platea escalonada y disposición en abanico. - Como en los teatros actuales, la orquesta era ubicada en un foso justo antes del escenario. - Durante las representaciones toda la zona de asientos del público (auditorio) se oscurecía para resaltar lo que estaba sucediendo sobre el escenario. Esta integración entre el marco arquitectónico, la escenografía y la representación fue acentuada por la creciente importancia concedida a la figura del director gracias a personalidades como el alemán Max Reinhardt, autor de espectaculares montajes, el francés André Antoine, partidario del naturalismo, el ruso Stanislavski, director y actor cuyo método de interpretación ejercería gran influencia sobre el teatro moderno, o el escenógrafo británico Edward Gordon Craig, que abogó por la creación de escenarios más sencillos y dúctiles. En el campo del diseño arquitectónico y escenográfico las mayores innovaciones se debieron al desarrollo de nueva maquinaria y al auge adquirido por el arte de la iluminación, circunstancias que permitieron la creación de escenarios dotados de mayor plasticidad (circulares, móviles, transformables, etc.) y liberaron al teatro de la apariencia pictórica proporcionada por la estructura clásica del arco del proscenio. El romanticismo Desde finales del siglo XVIII, en el seno del temprano movimiento alemán Sturm und Drang ( Tempestad y empuje') impulsado entre otros por Lessing, el teatro se convirtió en un instrumento para cuestionar los principios del Neoclasicismo y defender los ideales románticos: sentimientos frente a razón, personajes rebeldes frente a personajes convencionales, inspiración y libertad creadora frente a normativa clásica o intención de conmover frente a finalidad didáctica... Por eso rechazan el teatro burgués ligado a los ideales de la Ilustración y recuperan como modelos dramáticos las obras de autores de los siglos XVI y XVII: William Shakespeare, Lope de Vega o Calderón de la Barca. Los principales rasgos del teatro romántico son los siguientes: Los temas se conforman en torno a principios románticos fundamentales como la libertad, la justicia, el amor o el destino. El personaje protagonista encarna los principales ideales románticos: valentía, rebeldía, nobleza de espíritu... Rechazo de las reglas clásicas (lugar, tiempo, acción) en favor del dinamismo de la acción dramática y pueden darse acciones paralelas (aunque suelen confluir en la principal). Frecuentes golpes de efecto en la progresión de la acción: anagnórisis, duelos, suicidios... Mezcla de lo trágico y lo cómico. Abundancia de escenas nocturnas y escenografía espectacular: ruinas, castillos, naturaleza embravecida... Lenguaje un tanto histriónico y declamatorio con muchos recursos propios del estilo retórico (exclamaciones, interjecciones, interrogaciones retóricas, apóstrofes...). Los dramaturgos más destacados son Friedrich Schiller y Johann Wolfgang Goethe, del Sturm und Drang en Alemania, Víctor Hugo en Francia y Ángel Saavedra, el duque de Rivas, y José Zorrilla en España. La segunda mitad del siglo XIX. El realismo-naturalismo IES Alborán, Almería 2

3 El intento de renovación que representó el teatro romántico resultó ser baldío, a pesar del éxito puntual de algunas obras. A la burguesía conservadora no le agradaban los planteamientos revolucionarios e individualistas de buena parte de los escritores románticos. Durante el Realismo, se desarrolla en Europa un tipo de drama y de comedia burguesa en que se representan escenas costumbristas destinadas a exaltar los valores familiares y el amor conyugal. Es un teatro comercial que refleja la ideología y la moral imperantes en esos momentos. Por otra parte, también existen algunos dramaturgos que continúan cultivando un tipo de drama postromántico en verso, que cada vez resulta menos del agrado del público. De ahí que, a finales del siglo XIX, algunos autores decidan apartarse de esta reproducción realista y minuciosa de las costumbres para plantear un teatro renovador, escrito en prosa, y cercano a los planteamientos estéticos del Naturalismo, en el que, entre otras cuestiones, se profundiza en la psicología de los personajes y en las circunstancias que explican los comportamientos de éstos, al tiempo que se realiza una crítica de la sociedad, con una finalidad moralizadora y con la presencia de temas relativos a los bajos instintos, la pobreza, la infidelidad y el determinismo biológico y social. Destacan los siguientes autores: El noruego Henrik Ibsen ( ) En sus piezas dramáticas se abordan temas como la marginación de la mujer (Casa de muñecas), la hipocresía social (Un enemigo del pueblo) o la mediocridad de la vida cotidiana (Hedda Gabler) El sueco August Strindberg ( ) En La señorita Julia retrata la lucha de caracteres entre una aristócrata y su amante de clase inferior. El autor ruso Anton Chejov ( ) con El jardín de los cerezos, La gaviota, y Tío Vania. Basándose en el ingenio, la elegancia y el esteticismo, el irlandés Oscar Wilde ( ), que lleva a escena una serie de comedias burguesas en las que critica la alta sociedad con pose de dandi. El abanico de lady Windermere, Salomé, Un marido ideal o La importancia de llamarse Ernesto. George Bernard Shaw ( ) obtuvo también fama con obras como Pigmalión. IES Alborán, Almería 3

4 EL SIGLO XX LAS ARTES ESCÉNICAS EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX En la primera mitad del siglo XX el teatro fue desarrollando nuevas formas dramáticas, expresivas y escenográficas. En este proceso influyeron diversos factores: La relevancia que adquirió el director de escena que imprimió su propio sello, en ocasiones imponiéndose a los actores o al propio autor. El director francés André Antoine ( ) fue quien sostuvo la idea de que en el teatro todo tenía que ser tan verdadero como la vida misma; es el creador del concepto de "cuarta pared" según el cual los actores deben actuar como si no estuvieran en un teatro, sino en una situación real; esto es, como si el público no estuviera allí. El nacimiento y popularización del cine ofrecía tales posibilidades de realismo que obligó a que el teatro buscara otras formas de expresión específicas. Los avances técnicos que permitieron diferentes posibilidades a través de la maquinaria, iluminación, etc. Los estudios que sobre el actor realizaron: 1) el actor, director y teórico ruso Stanislavsky ( ) que intentó que los actores pudieran desarrollar todas sus posibilidades para que el personaje llegara directamente al público. 2) las diferentes corrientes vanguardistas y revolucionarias como Meyerhold, Piscator, Brecht Tendencias y autores más significativos: Cartel del estreno en España de Un tranvía llamado deseo, versión cinematográfica de Elia Kazan, basada en el drama de Tennesee Williams del mismo título La renovación de un teatro realista que reflejaba la realidad (Ibsen, Strindberg y Chéjov) hacia un teatro que analiza los problemas del individuo en sus relaciones con la sociedad: Eugene O Neill Ruptura con el teatro realista-naturalista de finales del XIX y renovación dramática mediante el vanguardismo o el expresionismo: Alfred Jarry (Ubu rey), Antonin Artaud (el teatro de la crueldad) y Luigi Pirandello (Seis personajes en busca de autor). Un teatro político, preocupado por los problemas sociales y con intenciones didácticas: Bertolt Brecht (Ópera de los tres centavos, Madre Coraje). IES Alborán, Almería 4

5 LAS ARTES ESCÉNICAS EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX En el período posterior a la Segunda Guerra Mundial distinguiremos las siguientes tendencias: El existencialismo, que dio lugar a una importante producción teatral. Jean-Paul Sartre, Albert Camus y Jean Genet fueron algunos de los autores más representativos. El existencialismo es la filosofía de moda en Europa después de la II Guerra Mundial. Los escritores existencialistas encuentran en la escena dramática un medio apropiado para representar el conflicto de sus personajes, que intentan darle sentido a una vida condenada de antemano al absurdo. Jean-Paul Sartre ( ) actualiza los mitos griegos en Las moscas, haciendo de Electra un personaje que simboliza la resistencia contra el nazismo. Albert Camus ( ) elabora en Calígula una reflexión sobre la locura como verdadera lucidez, que revela el absurdo y la falta de sentido de la vida Dentro del teatro existencialista podemos situar también a Jean Genet ( ), que criticó las instituciones sociales con un estilo agrio y provocador, en obras como El balcón. El teatro del absurdo, en que se suprime la lógica en las acciones y los diálogos para representar únicamente la incoherencia y la irracionalidad de la vida humana. Los autores más relevantes de esta tendencia son Samuel Beckett (Esperando a Godot) y Eugène Ionesco (La cantante calva). El teatro experimental. A partir de los años sesenta cobraron cada vez más importancia elementos como la escenografía, la incorporación de medios audiovisuales o la interacción con el público. En ese contexto hay que entender el surgimiento de un teatro experimental también llamado teatro independiente, formado por grupos que actúan al margen de los circuitos tradicionales, y nuevas formas de actuación, como el happening y la performance. El happening ("suceso, evento" en inglés) es una improvisación realizada en un lugar público, en la que se busca la participación de los espectadores. La performance ("actuación") se intenta romper las fronteras entre distintas artes: pintura, escultura, vídeo, teatro... Dentro del teatro experimental cabe destacar algunos nombres: Fernando Arrabal es uno de los creadores del "teatro pánico", que parte de las concepciones de Artaud sobre la crueldad y lo irracional llevados a escena. Peter Weiss hace teatro dentro del teatro en Marat/Sade: los locos de un manicomio representan en 1808 una obra del marqués de Sade sobre Marat, personaje histórico de la Revolución Francesa. Peter Handke se propone realizar "antiteatro" en Insultos al público, obra en la que los actores discuten con los espectadores. El teatro poético y simbolista continúa la tendencia iniciada a principios de siglo con: Jean Cocteau y Jean Anouilh El realismo crítico, que se presenta con enfoques diversos en Europa y en Estados Unidos. La herencia de Bertolt Brecht también se hace notar en la escena de posguerra. La grave situación social de amplias capas de la población es un motivo para que continúe la existencia de un teatro comprometido: En Europa: Darío Fo (Misterio bufo, Muerte accidental de un anarquista o San Francisco, juglar de Dios). En Gran Bretaña John Osborne Mirando hacia atrás con ira. En Estados Unidos: Tennesee Williams Un tranvía llamado Deseo y La gata sobre el tejado de zinc caliente. Arthur Miller: La muerte de un viajante, Las brujas de Salem, Todos eran mis hijos y Doce hombres sin piedad. IES Alborán, Almería 5